Blogia
PETRA V.1.0

¿sabes qué me pasa?

¿sabes qué me pasa? O de porqué los diseñadores deben aprender artes adivinatorias.

El año pasado coincidimos ex compañeros de universidad, en nuestra ex Escuela, en un seminario. Al mediodía nos fuimos a almorzar papas fritas con una cerveza en algún local de la calle Dieciocho. De ésos que dejan sus aromas en la nariz por el resto del día. Por supuesto, hablamos de trabajo. Del oficio que no ha sido tomado en cuenta por escritores, ni realizadores o directores de cine: eso de andar en el mundo como diseñadores o designers. De comunicación visual, me gusta agregar para evitar que pregunten si hago ropa.

El U fue el que dijo: -se han fijado esa parte cuando el cliente guarda silencio y sale con un ¿sabes qué me pasa...?-. Y quedamos ahí. Plop.

Y claro, es que este oficio es muy cabrón. De la nada sacas una idea (lo de la nada es mentira porque las ideas fluyen a borbotones, lo difícil es atrapar la correcta, la top, la que te dará el salto a la fama y el dinero y los millones y la casa en la playa y el apartamento en Manhattan). Cuando ya tienes la idea, empiezas a proyectarla en miles de códigos, visuales, simbólicos o por default de algún software amigo. En rigor, la idea debiera ser desarrollada en equipo, debiera salir de las “necesidades del cliente”; pero al final dejas que las musas te lleven. Que-no-hay-plata-que-no-hay-tiempo-que-para-que-tanto. Pasa una eternidad de 24 horas (porque casualmente el proyecto está en carpeta hace dos meses pero a ti te dicen el último día y lo necesitan para mañana) batallando con tus neuronas, el buen ánimo del mac, un “pilato, pilato si Murphy aparece no te desato” y mascullando que no deberías permitir tanto abuso.

Como San Expedito ayuda, tienes la presentación a tiempo. Impecable. Sacas de tu baúl de conocimientos todos los argumentos con que irás a defender esa obra de tu genio incomparable. Buscas un buen look: sobrio para empresas formales, algo freak para impresionar cuando el ambiente es más informal o simplemente tratas de usar un perfume agradable, a ver si la persuasión les entra por las narices. Cuando llegas, tu cliente es siempre de lo más variopinto. Y vas a entrar a la reunión, como persignarse se vería raro, rezas para adentro y te mentalizas de que diga lo que diga, tiene la razón. Diga lo que diga, tiene la razón.

Tiene la razón. Diga lo que diga.

Va todo bien, el notebook se portó regio, la presentación fluida, el cliente está relajado, hasta se diría contento, no tartamudeaste ni te dio un ataque de alergia. Soy una cachorrita feliz. Acaba la presentación. Te dices a ti misma que no sabes cómo puede caber tanto talento en ti misma. Y miras al cliente, te vas con algún rodeo, no vaya a ser que se ponga a opinar del diseño. Hablemos de money darling. Y él se echa para atrás de su silla, toma la maqueta en sus manos, la ojea, la revisa, la deja en la mesa y te dice:

-¿sabes que me pasa...?-.

Definitivamente, te dices a ti misma, esto no es lo tuyo. Debías estar haciendo lobby en alguna multinacional o salvando vidas junto a médicos sin fronteras. Cómo decirle ¡NO SÉ LO QUE TE PASA, NI ME IMPORTA! Pero calma. El tiene la razón. Por ende, yo debo saber qué le pasa. Y elevo mis vibraciones, trato de verle el aúrea, adivinar su signo zodiacal, comprender su estrés laboral, quizás algún dolor íntimo. Debo saber qué le pasa.

-¿En qué sentido dices?-, digo para salir del trance intuitivo que no me está dando resultado. Todo mal. No alcanzo a adivinar lo que le pasa, quizás debiera hacer una sesión mediúmnica la próxima vez.

-no, nada, es sólo que me recuerda a Copito International Corporation, lo encuentro demasiado parecido, ¿es posible que hagas otras tentativas? pero unas 2 o 3 para así mostrarle a otros colegas y decidir...-.

Jamás oíste hablar de Copito International Corporation en tu vida, pero cuando alguien vio que tu obra maestra se parecía a algo, se acabó tu obra maestra y empieza a ser una vulgar copia. Es lo peor. Después piensas inmediatamente si la cosa será por el mismo precio, pero te acuerdas que si sales de ahí sin complacerle, hay más de 20.000 diseñadores que lo pueden hacer por la bendita ley de mercado. Te recuerda otras profesiones, pero mejor no piensas en eso.

-Ningún problema...-.

Y regresas al mac con tu vulgar copia en carpeta. Recorriendo en la mente cuántas reuniones han sido en las que has entrado como la top designer que viene a darle al mundo algo de comodidad y belleza, y has salido como una diseñadora de pacotilla que no sabe porqué no hizo caso a la tía abuela que te dijo estudiaras Derecho en la Universidad Católica.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

9 comentarios

Brujis -

Sucede que también soy diseñadora. Y recuerdo una memorable ocasión, cuando yo diseñaba alfombras, en que un cliente me dijo que el objeto en cuestión tenía una zona con un horrible color "caca".
Después de eso.... cualquier cosa; en gustos no hay nada escrito y siempre habrá un pobre mortal por ahí que guste de nuestras ideas plasmadas en la tridimensionalidad cotidiana.

AM -

Sabes que me pasa Petr@, que de mirar y repetir lo mismo uno ya deja de sentir y de ver, quizás esa es la salida, dejar de buscarle sentido y sólo dejar que esto pase por sobre nuestro... ya de culpas tenemos bastante, ya de mercado estamos hasta las pelotas, de comunicólogos y comunicologías que no resuelven nada hasta las que usted no tiene (por suerte). Banzai, marichiwew... nada que decir, y tanta pelotudez suelta!!!!!!!!

Wontolla -

Observación 1: "Me parece super bien, pero creo que sería mejor que la entrada fuera con flash, que se mueva".

Observación 2:"Está muy fome, estático. POdríamos ahacer que los botones se muevan y los titulares parpadeen. Ah! y que en el encabezado aparezca el nombre de la empresa y luego un perrito que de la biendvenida haciendo una reverencia".

Observación 3: "¿Sabes? La zona de noticias podría moverse de abajo hacia arriba, como en el sitio de stock.com.ar.br ... queda super bonito".

Observación 4: "Mmmh.. en el sitio de juanitoperez.com cuando pasas sobre el menú, se despliegan submenues internos. Quiero eso".

(tiempo despues...)

Observación 5:"El sitio demora mucho en cargar. Yo quiero que cargue rápido."

Observación 6: "Oye, mi suegro que usa netscape 3 no ve bien el sitio. No puede entrara a ninguna parte!".

Observación 7: "¿Sabes? Mejor volvamos al original."

Me ha pasado más veces de las que quisiera...

Roberto -

Na que ver, pero igual... y colgándome de la última frase de Tono, no es lo mismo.
Qué contradición, te leo en RSS, en Bloglines, pero no es lo mismo, definitivamente me gusta más venir directo y ver el ratoncito y todo eso. O sea moderno, pero salvaguardando (?) la tradición bloggera. :-)
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Tono -

Minisculo consuelo, pero te agradezco que no hayas hecho caso a tu tia abuela. Jamas podria leerte en este momento, estarias perdida en una multitud mas notoria e infinitamente mas dañina. A todos nos pasa que no respetan nuestro trabajo (o hobby remunarado) pero es porque vivimos en un borde del occidente donde no se respetan ni los derechos fundamentales, por lo que no le podemos pedir guayabas al palto.
En el mejor de los casos habrias tenido un notebook Pc de multitienda, que se caeria.
Y de ninguna manera podria ser lo mismo.

petra -

Gracias Robert, me subes el ánimo.

Roberto -

Pero... siempre estará el Mac. Ese para trazar, editar, diseñar el pucha que me quedó bueno y que al volver un poco depre porque alguien no sabe bien lo que le pasa, te invita a navegar y crear cosas por gusto, como tu blog, o cartas de amor, o monitos para tí o para regalar a alguien, así, sin cobrar.
Y te da gustito ser tan buena.

petra -

Lo más increíble, es que adoro mi oficio. Pero está taaan degradado el pobre, que me bajan esos pensamientos. De todos modos, como son las cosas de nuestra "vía de desarrollo", seguro que los abogados también tienen su "karma"... ála, que hay que aprender artes adivinatorias en todas la profesiones, je.
slds. P.

Roberto -

Uf Petra, demoledor y mil, dos mil veces vivido. A mí me ha tocado varios que preguntan opiniones: la secre, otros gerentes y hasta la señora!! Yo ya no soy tan Designer, sino más bien estoy en lo de producción pero igual, hay 500 tipos queriendo que te mueras o te caigas para hacerlo todo por dos chauchas.
¿Será un mal hábito local? Los gringos hasta cobran por hora -y aparte los materiales- No sé en Spain, parece que también hay muchos diseñadores dando vueltas...
... Y te atrae el Código Penal?
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres