PETRA V.1.0



Petra escribe, lee e inventa el mundo que le dieron por inventado. Le gusta el copyright pero le hace al copyleft, así la entiendo. Yo escribo desde su mundo, que según dicen es el mío.

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07/07/2004

Petra V.2.0

Nota: Petra V.1.0 a mudado a Petra V.2.0.
Gracias por visitarme.
07/07/2004 03:22 Hay 2 comentarios.

05/07/2004

Anaxímedes, paga mi cuenta de teléfono porfa

Leer el post aquí
05/07/2004 01:07 No hay comentarios. Comentar.

Petra V.2.0

A ver, a ver, la cosa está casi lista, de a poco nos vamos mudando. Falta definir bien los colores, que por ahí los encontraron fomes y eso me altera mi armonía vital. Pero juzguen ustedes (traducción al español: juzgad vosotros).

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De a poco, o poco a poco. Lento, pero seguro. Sin prisa, pero sin pausa. A Dios rogando, pero con el mazo dando. Que más vale blog en mano que ciento en la red.

Petra V.2.0
05/07/2004 04:49 Hay 2 comentarios.

01/07/2004

Un regalo para Juan

abrazoOso.jpgYa sabes tres deseos -mínimo-,

Un abrazo virtualísimo Juan
01/07/2004 18:45 Hay 2 comentarios.

Un poquito de silencio viene bien

Me tomaré un stand by (cortito, unos tres o cuatro días na'más), cositas del diario que me convocan a tener todas mis neuronas pendientes de ello.

Pero, tengo una sorpresita: inauguraré pronto nuevo blog, igual a este, pero en el dominio de Blogger.

Os quiero a todos. Mientras cualquier necesidad
escribidme sin tapujos
01/07/2004 18:16 Hay 4 comentarios.

29/06/2004

misterio # 1.800

triciclo.jpgSentado sobre sus cuatro ruedas, manejando su impotencia.

Dando punto muerto a su miedo y frente al amor marcando reversa.

Ya de pequeño, en triciclo, esquivaba las piedras.
29/06/2004 16:15 Tema: misterios. Hay 5 comentarios.

25/06/2004

¡ B A S T A !

misony.jpgTengo más de treinta y menos de cuarenta. Eso significa que estoy en un momento de la vida en que no sabes bien cómo vestirte pues te ofendes si te dicen señora y te ofendes si te dicen señorita. Benditos alemanes que no tienen el vocablo último. Una etapa en la que la gordura ya no es parte de la hermosura -aunque me repitas que estoy “bien”- y que la crema reafirmante Q10 viene bien como regalo. Tuve los treintayuno de la Aldunate, pero ahora tengo los treintaytantos de Petra.

El asunto es que en estas tres décadas, llevo más de tres décadas viendo tv. Desde que tengo uso de razón, creo que eso me pasó a temprana edad, ha habido un tv en mi hogar. Ya sabes que ahora tengo a mi Venerado Sony Wega.

Creo que más de tres décadas de “experiencia” televisiva me hacen una persona con “autoridad” para opinar del tema. No vamos a añadir que me he devorado un número importante de literatura en torno a lo “visual” y tal, para qué vamos a respingarnos.

Ya que he expuesto mis antecedentes personales para dar contexto a la interjección que da título a este post, procedo a repetirlo, esta vez viene reforzado visualmente:

¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ B A S T A ! ! ! ! ! ! !

Vamos, pregúntame: ¿pero basta de qué Petra?

Esta bien, ya que preguntas, te digo.

La cosa viene por el principio. El impacto de la tv, su discurso, se cuela en nuestras vidas del modo más sutil. De algún modo, toda aquella iniciativa que adquiere interés, pasa a ser expuesto por la pantalla televisiva adquiriendo el valor de lo que “es”, es decir, si alguien se compró una sandalia exótica en Tambuctú y después esa sandalia sale por tv, al final la mitad del país “requiere” de tener esa sandalia. No se hace negocio necesariamente, pues en Tambuctú se joden, porque de seguro en China la hacen más barata. Siempre salen ganando los chinos. Bueno, lo que acabo de decir es la lógica del sistema que vivimos, basado en el consumo, eso lo sabes.

Pues bien, como la tv debe sobrevivir, pone productos para que tú consumas y así nos retroalimentamos todos felices. Tú ves el comercial, compras el producto, y el dueño del producto paga para salir en tv, de modo que tú puedas seguir viéndola. Excelente círculo. No sé si vicioso o virtuoso, no me llega a tanto el juicio.

En ese contexto de felicidad, porque hay que añadir que todo lo que consumas te va a provocar una felicidad infinita, o sea, belleza, potencia sexual, salud eterna, en fin, tantas cosas que nos identifican. Hasta el momento el acuerdo va bien. Siempre sabemos que la idea es darnos “creatividad” para que consumir se nos haga más grato aún. Como si no supieran lo magnífico que se siente cuando llegas a casa con algo nuevo, los frescolines. Sin embargo, en el mismo aparatito que se financia con mi consumo tengo que ver “otras” cosas entre medio. Programas, shows, noticias, shows, el tiempo, shows, películas, shows.

Ya nos dijeron que la postmodernidad acarreaba el concepto de lo “espectacular” o sea, todo es espectacular, si no, no es. La tv se ha vuelto exclusivamente espectacular, de ahí que sobreviva tan bien.

Y llegó el concepto de “telebasura”, uh, que concepto bituminoso para mi Adorado Sony Wega.

Y todo es espectáculo. Evento único e irrepetible. Reiteradamente. Psicóticamente. El circo romano del siglo XXI.

Hasta que oigo decir: “Oye, vi al tipo, cómo lo decapitaron los árabes, qué tremendo”-,
-...¡¿Qué qué?!-,
-sí, por la tv...-.

Y ahí me tomo un segundo. Just a second. Para comprender que no todo está tan bien. Una cosa es la sobrexposición del morbo, la identificación nociva, las adolescentes locas por tetas de plástico, las noticias sensacionalistas que son “mentira” (y que me perdone el gremio periodístico al que adoro), los rátings desmesurados por ver lo que sabemos de sobras, o sea, que ya captamos que la cosa es como el ejemplo de los niños pequeñitos que adoran ver una y otra vez la misma peli. Pero, somos adultos.

Como adulta, de más de 30 años de experiencia televisiva, creo que me da lo mismo lo que saque o ponga la tv, pero que de repente se nos haga tema de sobremesa visual un hombre siendo degollado por otro hombre... Me siento, mínimo, de las cavernas.

No me interesa ese discurso que dice “pero si es la realidad”, “es lo que hacen” y cosas por el estilo. No señores, esa no es la realidad. Eso simplemente es un vídeo con la muerte arbitraria de un ser humano por otro ser humano. Eso atenta contra la humanidad, uno por el hecho, dos porque me decapitan cada vez que puedo llegar a verlo. La realidad es justamente lo que no “vemos”: compramos lo que dice la tv para que nos muestren lo indecible. No voy a cambiar el mundo porque no da para tanto, pero no puedo soportar ver que me obligan a sentirme miserable mientras trato de olvidarlo comprando en la liquidación de Almacenes Paris.

No señores. Basta. Hay que despertar.

No quiero apagar el tv, lo adoro. Quiero recibir mi parte del acuerdo: yo te compro, tú me entretienes.

Tétrada de Marshall McLuhan:
1. Cada tecnología extiende o amplifica algún órgano o facultad del usuario.
2. Dado que hay un equilibrio en la sensibilidad, cuando un área de la experiencia se intensifica o eleva otra queda disminuida o embotada.
3. Cada forma, llevada al limite de su potencial, invierte sus características.
4. Todo medio se trasciende a sí mismo y se convierte en algo distinto.

¿en qué te convertiste mi Venerado Sony Wega?
25/06/2004 02:24 Hay 11 comentarios.

24/06/2004

¡San Juan!, ¡San Juan!, dame milcao yo te daré pan

Snjuan.jpgMi abuelito, que Dios lo tenga en su santa gloria, se llamaba Juan de Dios. Su temple rebelde hizo que en su juventud sacara el “de Dios” de su nombre. Mi abuelito me contaba historias de la cordillera cuando era pequeña. Una vez me comentó de una fiesta en donde apareció un galán “perfilado de cara”, se notaba que no era un “gañán” y al entrar dejó a todos sin aliento. Me contaba la historia con mil modismos del campo chileno y con una fantasía que he heredado ya algo deslavada. El era magistral. Resultó ser que aquel galán era el Diablo. Sí, señores, el Diablo ha sido siempre el invitado en el campo chileno. Hay millones de historias sobre este personajillo, perdón personaje (no vaya a ser que se ofenda). En Chile, durante la noche de San Juan es cuando uno puede encontrarse con él.

Dicen que si esta noche das siete vueltas alrededor de la casa, en la séptima verás al Diablo. Otra superstición dice que si miras la luna (hoy hecha una cosita pequeña, como uñita de bebé) y después la higuera, la verás florecer. Tengo una higuera en mi patio, pero siempre olvido hacer eso, algún día, sino esta noche, veré florecer la higuera. Pero dicen que da mucho miedo, que oyes gruñidos, lamentos y cosas así; hay que ser muy valiente para recoger una de esas preciadas flores y asegurarse la felicidad eterna. Además, que hace un frío de los mil demonios. Uuuh.

Para mí, la noche San Juan tiene, además, el sabor de la verbena, la revetlla. La ciudad de Barcelona, que por estos días ya siente el calor del verano, sale a la calle a festejar. En la noche de San Juan todos comparten su pan, su vino y su galán, gente de cien mil raleas. Dentro de las costumbres catalanas existe la idea de tirar a la hoguera todo aquello que quieres desechar de tu vida.

No es esta noche una noche cualquiera. Así que ha espabilarse y vivirla en su misterio. Yo, por mi parte, recuerdo a mi abuelo, que era un hombre de “una sola huella”.

La Guitarra y la Higuera. Otra creencia de esta fecha, es que en la noche de San Juan se puede aprender a tocar la guitarra. Sólo debes colocarte bajo una higuera con una guitarra en las brazos y justo a las doce de la noche, un ser misterioso pone tus manos en la cuerdas de la guitarra y por arte de magia, comienzas a guitarrear. http://www.puntolocal.cl/sanjuan/supersticiones.htm
24/06/2004 02:15 Hay 4 comentarios.

22/06/2004

:: extra :: ANGELES SE CUELGAN POR LA RED :: extra ::

AlenMaia.jpgHe transitado por mi vida acostumbrada a ir “de paso” por allá donde voy, costumbre que pocos comprenden. Ni yo.

Días atrás, escribía un post que mencionaba a mi querida amiga Caro y, la otra noche, jugando con el Google, empecé a colocar nombres de personas que conozco, familiares, etc. Y de pronto, sentí la curiosidad de poner el nombre de la Caro.

Magia: una página con su foto.
Química: la emoción me embargó y mi vida pasó ante mí.
Razón: escribí de inmediato al mail del sitio para pedir que me dieran una dirección de contacto.

No es que mi amiga se dedique al show business, simplemente un primo suyo tuvo la genial idea de colocar el árbol genealógico de la familia y allí, en sus ramas, estaba la Caro y, para mi sorpresa mayúscula, su marido Pablo y la divina Alen Maia (la de la foto superior).

Hoy recibí mail de la Caro. Así, sin mediar tiempo, conectadas de nuevo. Si es que alguna vez dejamos de estarlo. No quiero pensar cuantos años han pasado, quizás casi veinte, no sé, desde aquellos días por el café La Moneda en Morón. Tantos recuerdos, tantas anécdotas. Un pedazo de mí se recompuso hoy.

Tal vez encontrarse con un compañero del colegio para quien ha vivido toda su vida en el mismo lugar tenga un sabor similar, no lo sé. Pero cuando has hecho maletas desde temprana edad, la cosa se ve de otra manera. El ruido del avión al despegar te ensordece la memoria, te obliga a resguardar los recuerdos como un fragmento vago, casi ilusorio, sin saber después de muchos años si aquello fue verdad o simplemente lo soñaste.

Pero fue verdad. La amistad tiene el velo del amor filial. Y los ángeles de la Caro -que supe son sus aliados- nos han hecho esta travesura hoy.

La Caro dice lloró de emoción, yo tengo un nudo en la barriga... Estoy tentada de escuchar Rock the Casbah y toda esa “nuestra música” y recordarla a los dieciséis y darme por llorar también; sin embargo, la sola idea de un aquí y ahora tan sorprendente me llena de algo que no sé describir. Que para eso están los poetas.

Porque este, has de saber, es un momento de poesía en mi vida.

Eres divina, Caro. Aunque pensándolo bien, ¡somos divinas, ché!. Estoy contenta.
22/06/2004 23:04 Hay 8 comentarios.

Para ti, siempre seré Madame Bovary

pazciencia.jpgComo ando con los cascos hirviendo por la tendencia pecaminosa que poseo (ver post anterior), he pensado contrarrestar las fuerzas del mal con la virtud que corresponde. En mi caso se trata de la paciencia. Uf. Años cultivando la paciencia. Estoy que me dedico a enfrascarla y exportarla como exportación no tradicional. Hasta podría colocarlo en el mercado del comercio justo, quien sabe.

Sin embargo, aquí no estamos hablando de limar asperezas de una personalidad compleja, no, estamos hablando de la lucha del bien contra el mal. La lucha eterna. Para que la generación McOndo entienda: yo simplemente vengo a ser un poco de ketchup de este sandwich histórico. Pero soy un ketchup inquieto, sujeto a ser embolsado en pequeños paquetitos a veces, otras derramado en forma pecaminosa por las texturas que el apetito voraz de quienes se comen el sandwich no controlan.

A ver la metáfora del ketchup me suena muy aserejé, ja deje tejebe tude jebere sebiunouba majabi an de bugui an de buididipí. Seré más clara. La paciencia es una virtud que me cuesta cultivar porque no creo estar a la altura de esta batalla divina. Ego suum to much mediocre para tanta maravilla celestial.

Ahí está el desafío, me digo. Eso me lo digo porque una sagitariana no puede estar sino buscando sus propios desafíos, lo leí por ahí. Brad Pitt es sagitario también, igual que Malkovich, y Bosé es Aries. Lo curioso es que me llevo bien con los planetas, pero me he dado cuenta que mientras ellos vagan por el sistema solar tranquilamente, hacen de las suyas en mi vida sin yo apenas alterar la suya. Que no le ando criticando a Saturno que lo hallo medio fome y a Urano que pa’ser tan grandote es tan caótico. No, yo los respeto. Pero ellos, ahí están. Plutón jodiéndome por 12 años, complejo de enano, eso es lo que tiene. Pero bueno, haz lo tuyo, mientras yo aquí tecleo sin sentido, sintiéndome ketchup que debe cultivar la paciencia.

Como decía, el desafío está en no ser tan mediocre como para dejarme llevar por el miedo en esta lucha divina en la que ahora me encuentro.

A mí me gusta Flaubert por su Madame Bovary, también he sucumbido a Werther de Goethe. El asunto es que los he leído más de un par de veces. Sin embargo me atrae la teleserie de Emma y Carlos Bovary. La releo y pienso que nada ha cambiado en nuestro ser, ¿ser mediocre?. La diferencia es que ahora este ser mediocre ha tomado matices más pixelados, saturados, que le dan otro sentido. Hoy las guerras se dan por la tv, estamos en otros paradigmas, you know what I mean. Mi parte de ketchup feminista siempre ha sido muy vulnerable a la verdad que Flaubert escribió. Siempre odié mi lado Bovary, lado que creo es herencia innegable al cabo de los siglos y los siglos.

Mi ira me obliga a decir atrocidades, semiverdades vbituminosas (me encanta ese adjetivo, se lo leí a Lovercraft por primera vez). Asimismo, la paciencia me obliga a contemplar la belleza del silencio. Y ahí, en medio, yo.

Un yo que no tiene importancia, concluyo. Lo grandioso, lo fascinante, el misterio más grande es que ese yo está siendo testigo de la lucha eterna. El bien y el mal batiéndose a duelo, el ensayo y el error, la destrucción y la construcción. Lo binario, que tanto le gustaba a Barthes, redescubierto ante mis ojos, para quizás empezar a descubrir el misterio del mundo que parece sandwich y que jamás fue numerable.

p a c i e n c i a

Aquí el tiempo no cuenta; un año no importa y diez años no son nada; ser artista significa no calcular ni medir; madurar como el árbol que no apremia su savia y se yergue confiado en medio de las tormentas de primavera, sin miedo a que después pueda no llegar el verano. Pero el verano siempre acude. Sin embargo, acude sólo para los pacientes, para aquellos que tienen ante sí toda la eternidad, tan libres de cuidado, serenos y distendidos. Lo aprendo a diario, lo aprendo en el dolor. Estoy muy agradecido al dolor. ¡Todo es paciencia!
Rilke en una carta a Franz X. Kappus, aspirante a poeta que se dirigió a él para pedirle opinión sobre sus versos. 1907.
22/06/2004 02:18 Hay 4 comentarios.

21/06/2004

¡Escuchadme infames y vituperables!

godzilla2.jpgNo podré pensar en Aquiles, sin imaginar a Brad Pitt. Porque, sabes, estaba yo pensando en mi ira y recordé aquello de la “ira de Aquiles”, e inmediatamente imaginé a Brad Pitt. Me causó gracia. Pero volví a enfocarme en mi ira. Deambulo últimamente por el camino del crecimiento espiritual; obligada, porque el sendero del crecimiento económico lo estoy llevando fatal.

Así es. Mi gran pecado capital: la ira. Estallo en cólera. A veces siento hervir mi sangre, mi cuello deja entrever la vena hinchada y casi dejo de respirar. Ira. Rabia. Cólera.

A los cinco años me obligaban a comer en un colegio con la mano derecha. Y ahí aparecía mi ira. Sin palabras. Sólo un silencio y dejar la cuchara a un lado para no comer más. Sólo ese cambio de estado físico y emocional. Sin arrebatos. Parece que te oigo decir “me asustas Petra”. Lo sé. Pero no soy yo, es mi ira. Y soy zurda, además.

Hoy desperté con la ira instalada en mi cuerpo. Desde temprano. No coincide con días R, ni cosas por el estilo. Coincide con las cuentas impagas, la injusticia, la mentira y la vehemencia de lo incorrecto. Ha sido difícil disimular y agasajar a mi progenitor, hombre al que agasajo siempre que puedo; sin embargo hoy porque a la señora Smart se le ocurrió hacerlo con el suyo, debemos hacerlo todos. Y, poseída por la cólera, le digo lo que ya sabe porque lo dicta la señora Smart. La señora Smart dice que debo recordarte que te amo papá. Lo sé hija, lo sé, pero si la señora Smart lo requiere, dejaré me repitas eso todo el día. Está bien papá, está bien, pero hoy ando idiota. Cuando no hija, cuando no. Pero veré el partido contigo hoy papá, veremos como “nuestro” equipo pierde miserablemente. Y mi ira crecerá.

Atrás todos. Petra está invadida por la ira. “Ah, andas idiota Petra”, dice mi hermana al teléfono. Alejaos todos que os dejaré caer la palabra de mis demonios. Vedlo en mi rostro, vedlo en mi pecho. Hoy he despertado sangre y fuego.

Leo, casi con indignación:

Ninguna indignación iracunda, por motivado y necesario haya sido su origen, puede volverse tormento permanente, sin transformarse en una pose falsa.

¿Pero qué me estás diciendo, Magris? ¿Posera? ¿Falsa?
¿Porqué no te vas un poquito a la...

La ironía consiste precisamente en el arte de disimular la ira, de atemperar el acero lingüístico para lograr con él un discurso más efectivo. Rosario Ferré. 1980. http://ensayo.rom.uga.edu/antologia/XXA/ferre/
21/06/2004 04:18 Hay 10 comentarios.

19/06/2004

Identifíquese, please

avestruz1.jpgEl día pintaba extraño. Después de visitar la clínica, en donde un paciente es tu pariente algo cercano en la sangre, pero lejano en el trato, concluías que lo viste bien, a pesar de no haber sabido qué decir y sentiste algo raro, que aún no sabes qué es. Al salir de la visita, lo más cercano que has alcanzado a reconocer de tu estado es estrés. La visita te ha estresado. Que no llevas bien tú Petra esto de las emociones, nena. Entonces camino a casa, estresada, has preferido ir a saludar a tu tía a su pub, es su cumpleaños y ya que pasabas por ahí. Te va a hacer bien Petra, oyes. Al primer roncola y la primera partida de brochetas, se habían relajado tus emociones y cuando ya ibas por la tercera te diste cuenta que no sólo te habías relajado, sino que tu cabecita burbujeaba de placer etílico. Un cantante en vivo comenzó a pasear por canciones del pasado, no hago otra cosa que pensar en ti, por halagarte y para que se sepa, tomé papel y lápiz y esparcí, las prendas de mi amor sobre la mesa... Reías a no parar, recordando la infancia. ¿Te acuerdas de ese pololo negro que tuviste, tía? Ella rió, algo sonrojada comenzó a contar su historia de amor en blanco y negro.

Petra era tan linda de pequeña, recordó tu tía. Te sonrojaste y pensaste que eso es lo que te pasaba la mayor parte del tiempo de pequeña. Vivías sonrojándote. La noche se cerraba junto al local y saliste a la calle con ganas de caminar. Tomemos un taxi. No, vayamos a pie. Mejor un taxi, es tarde. No, vayamos a pie, la noche está tibia. Y el taxi se estacionó para llevarte a dormir.

Al día siguiente, despiertas sintiendo rabia por no ser un dromedario, pues mueres de sed. Desayunar una coca-light helada no debe ser muy saludable, piensas y recuerdas que debes volver a la clínica. En el camino, recuerdas quien fuiste y piensas quien eres. Y tratas de identificar lo que tu cabeza dice.

Identificar, piensas. Identificar.

Un joven te dice señora, soy una señora. Un señora te dice señorita, soy una señorita. ¿Usted es pariente? Soy pariente. El celular suena, soy hermana. El celular suena, soy hija. El celular suena, soy amiga. Pulse el botón para cruzar, soy peatón. Dame tu mail, soy cibernauta. Cotizáme para el lunes, soy diseñadora. Es lógico que pienses diferente, soy española. Hablas muy suave, soy chilena.

Identificar. Crear un mapa de las diferencias que te envuelven, de las semejanzas que te hacen compartible.

Y piensas que si oyes todo lo que otros usan para identificarte, te mareas de sentido. Pues todos necesitan identificarte, necesitan no temerte, saber quién eres, acomodarte a sus registros únicos, particulares. A veces según el estándard, otras según la forma o el fondo. Y sí, todo eso eres y puedes ser más, mucho más.

De vuelta a la rutina, un salto de línea te ha enseñado lo frágil de la vida, comprendes que no te es saludable invertir demasiado tiempo en filosofías urbanas. El mundo inventará mil formas de decirte quién eres, pero tú, sólo tú, sabes que no eres nadie más que esa niña que vivía sonrojándose por todo. Lo demás son inventos, triquiñuelas de un existir para otros, para comunicar a otros que ya aprendiste a no sonrojarte. Al menos, no tanto.

“Nadie puede por lo tanto escribir sin tomar partido apasionante (sea cual sea el desapego aparente de su mensaje) por todo lo que va bien o mal en el mundo; las desgracias y las dichas humanas, lo que suscitan en nosotros, indignaciones, juicios, aceptaciones, sueños, deseos, angustias, todo eso es materia única de los signos, pero esta que un principio nos parece inexpresable, hasta tal punto es primaria, no tarda en convertirse exclusivamente en algo nombrado.”
Roland Barthes, 1967.
19/06/2004 09:07 Hay 9 comentarios.

16/06/2004

A celebrar, a celebrar

huasoJoyce.jpgPienso que James hizo lo que hizo por que no tenía un blog en la red a la mano. Y sí. Ahora el loco de James es uno de los más connotados referentes de la literatura contemporánea, vale decir, que te gusten las letras y no haber leído su Ulises equivale a navegar en internet sin saber inglés, puedes, pero te faltaría “algo”. Lo cierto es que a mí se me ha hecho dificultoso ese libro siempre, algo menos que el otro “as”, Proust, pero vaya, que lo mío es gozar, no andar extrayendo sabiduría literaria.

El asunto es que Jamie escribió lo siguiente:

“Hoy, 16 de junio, ¿quién se acordará de esta fecha?”.

Pues te digo Ji, todo Dublín lo celebra chico, hay furor mundial, y como aquí somos de los que siempre vemos más verde el pasto del vecino, lo estaremos celebrando algún día. Ya lo imagino ya, la gente leyendo por las calles párrafos de tu libro, haciendo alusión a lugares que se “parecen” a los de tu escrito, quien sabe qué lugares serán esos. Será nuestro “Bloomsday” y estaremos dichosos ese día, seremos más globales que nunca, apuesto. Y bueno cien años es una cifra demasiado redonda para no celebrar, y si se trata de andar feliz siendo Leopold por un día, pues viene bien.

Me dieron ganas de celebrar, sí, voy a inventar un “Petrasday”:

“Hoy, 16 de junio, ¿quién se acordará de esta fecha?”.

He dicho. A celebrar.

Cuando una señora excesiva le preguntó a James Joyce: "¿Puedo besar la mano que escribió el Ulises?", el escritor irlandés respondió: "No, porque esta mano también ha hecho otras cosas."

Reseña: Hoy es el centenario de Bloomsday, el día que transcurre la novela Ulises de James Joyce, cuyo protagonista es Leopold Bloom. Esta novela, cuya estructura caótica es notoria, marcó un hito en la literatura contemporánea. El huaso de la foto es James Joyce en un arrebato que le dio por el rodeo chileno, dicen.
16/06/2004 09:36 Hay 5 comentarios.

15/06/2004

misterio # 1.208

2802.jpgEn cada rincón de tu piel existe un sabor distinto. Cerezas en tu frente, en tu cuello almíbar. El vientre agridulce y naranjas en tus rodillas. Sometida al festín de tanto placer, glotonería polinómica, el día siguiente.

Esperando la hora para volver a colocar el mantel.
15/06/2004 10:24 Tema: misterios. Hay 9 comentarios.

14/06/2004

Trackback / BloggyLand

0.jpgPude leer que la reunión top BlogStar’s -June, 11th- fue un éxito. Espero aún poder ver fotos y también poder asistir a la próxima cita a ciegas.

Debido al evento, estuve haciendo un inside, que es mi versión personal de decir que estuve observando (= método empírico) este hábito que he adquirido y que es compartido por muchos.

Pero antes les voy a contar que terminé de leer la novela de la Almudena Grandes, excelente, excelente, pero qué bien escribes Almu, chica, ¿qué comías de pequeña?; y ahora estoy terminando el divertidísimo best seller de Michael Moore; donde deja como chaleco de mono al cara de mono -así le dicen- Sr. Bush Jr. Por si fuera poco, y para que observen mi afán por seguir en el sendero de la cultura popular (y no deduzcan que se pueda deber a que no tengo tv cable, siendo que soy la primera en sorprenderme de tamaña excentricidad), tuve un arranque de compasión y acepté ver Troya. Perdible, pero entretenida, si has leído “La Ilíada” de Homero y tienes rasgos de sensibilidad para con el poeta, mejor lo dejes stand by de ir a verla, o simplemente te haces la idea de que vas a ver una especie de ”titanes en el ring” americanos dándoselas de seres mitológicos. Aquiles salva, pero es una opinión absolutamente subjetiva del asunto.

Volviendo al tema que convoca a doscientas doce de mis neuronas a tipear desde mi adorado iMac, pues lo que decía tiene relación no con el mundo exterior, sino con el mundo virtual que, a la postre, ya es exterior de algún modo. La tristeza -sempiterna- de mi amigo AM, debo compartirla de alguna manera. Pertenecí, y pertenezco, a la comunidad virtual que él creo, por allá en el año 2000. Teníamos un nexo común: pertenecíamos a la misma escuela de diseño y aproximadamente a la misma generación.

Aquella comunidad era la extensión de lo que antes fuera el o_visual, que pasó a llamarse o_virtual. Eran un grupo de compañeros que se destacaban por sus acciones de diseño, su amistad e ideas del mundo. La comunidad virtual no hizo otra cosa si no volver a encontrarlos y dejarlos atados a través de la red per secula, seculorum. Tuvo un apogeo en donde la amistad volvió a sembrarse y cultivarse. Sin embargo, las transacciones de todo tipo comenzaron a hacer mella, y ha ido decayendo a lo que podríamos llamar un “fallo respiratorio” de la comunidad, en lo que a lo virtual se refiere. Mea culpa de eso también, of course.

Recuerdo que no participé, aquellos años locos de trabajos, entregas y problemas miles, del o_visual por razones principistas, de “principios” se entiende (ya te escucho diciéndome “eres tan principista para todo Petra”). Entre nos, los encontraba algo “machistas” (Míster AM, you know), la cosa de Club de Tobi (cosa que afecta a women and men y a mí, que soy woman, también me afecta su buen poco) es algo a lo que me ha a costado adaptarme en este querido país. Pero el o_virtual era otra cosa: era virtual.

Esa experiencia me ha enseñado una cosa, al menos yo lo veo así, y es que en lo virtual reproducimos los vicios y virtudes de lo que somos en la realidad. Pasa aquello del postulado teórico que dice “la tecnología hace evidente lo que en cada persona es latente”. Cuando me acuerde quien lo dijo les cuento.

Ya que hice solidaridad con la tristeza de mi querido amigo, que era la intención de este post, voy a hacer una reseña de las preguntas de Amelia. No supe responder ninguna. Pienso que me lo debo hacer ver. Lo que sí, tengo un secreto: siempre que me he enamorado (es decir, que he entrado en ese estado patético en el que no haces sino pensar en él y todo el mundo se tiñe del aroma, la voz, la piel y el aliento de él), he bailado o he compartido un tema cursilísimo, siempre el mismo. Desde los 14 años. True, de Spandau Ballet. Mi canción. Nuestra canción. La fórmula resulta, porque sigo adorando ese tema y, cuando lo oigo, pasan por mi frente todos los besos, los sabores distintos y las miradas que me recuerdan que para eso vinimos al mundo. Para amar.

Y ser amados, que no vaya ser cosa que se nos olvide esto último.
14/06/2004 11:59 Hay 14 comentarios.

10/06/2004

Me perturbas, muñeco

macHos.jpgCorrían, aunque en realidad volaban, los ochenta aún cuando vi por TVE “tiempo de amar, tiempo de morir” con el guapo John Gavin. La cosa no va por crítica fílmica, eso me da igual, lo interesante en este caso es que estaba doblado con una voz (española) profunda, ronca, que me parecía adecuada a su imagen. Curiosamente, días después, me tocó ver, esta vez por la tv argentina, la misma película. Pero, para mi desencanto, John tenía una voz (mexicana) algo suave, melosa que me perturbó, et pourquoi?

Recordé esto después de leer a Tono y sus divagaciones transexuales. También he permutado mi identidad sexual alguna vez por la red, cuando he jugado. Y es curioso, si pones un nombre femenino algo estereotipado, tus rivales te tratan con cierta suavidad, te van explicando todo, puedes llegar a sentir que eres una subnormal sin vuelta. Si es que no te toca algún desesperado, que ya te quiere ver por webcam en ropa interior y danzándole el baile de los 7 velos. Ahora bien, si el nick lleva un nombre de hombre y juegas con una mujer, también la experiencia tiene sus bemoles. Ya no eres la retrasada mental de antes, pero eres algo como el superhéroe de alguna novela, pasas a ser un ente “acosado” por tu contrincante. Descubrí que lo más adecuado era echarse 20 o 30 años más, ser tratada como abuelita es más grato, y si pierdes hasta te consuelan. Perturbador. And, why?

Marina, argentina ella, psicóloga, me contaba una vez de una cita con un muchacho que de veras le gustaba mucho:
-y vos no sabés, ahí estaba: estúpida, ¡me puse estúpida, ché!... ¿vos sabés que llegué a decirle?...mira vós que retarada... me puse a tocar unas ligustrinas que habían ahí y le dije que si no pensaba qué bonitas las plantas, ché... y le pregunté qué eran... ¡ché, eran ligustrinas!, ¡y yo le pregunté que eran!... ¿vos pensás qué habrá pensado entonces?, esta tipa es re-ta-ra-da!...-. Es sabido que cuando nos enamoramos, nos ponemos estúpidos, patéticos es mi visión cariñosa del asunto, pero nos quedamos a veces con el estereotipo, pareciera que debiéramos siempre estar en ese estado. Me perturba. E perchè?

La parte más patética, de este cuasi lamento sexista, es la parte del desempeño laboral. Ahí salen los cuatro demonios que duermen en una. No se trata de quien te abre la puerta o quien te habilita la silla, eso es parte de la cortesía, como lo es el servir el café al amigo o no dejarle fregar los platos, cosas que se llevan bien, tiene su cosa cariñosa, es parte del contrato cultural. Lo inquietante es cuando el lenguaje que se usa en una reunión se torna incómodo, es decir, cincuenta disculpas para una, por todos los “el gueón”, “la cagá”, “la gueá” que se emiten. Es cuando me dan ganas de decirle que no me ofende tal léxico, pero “que hablai como las güevas, hablai como las güevas”, pero una asiente, echando mano a todas esas cositas que tu padre te enseñó para que parecieras “señorita”. Al final de la reunión, fuiste taaaan “señorita” que nadie se dio cuenta que estaba frente a un par profesional. Lamentable. Und warum?

No busco respuestas, faltaría más; me interesa algo mucho más sencillo. Quiero mayor transparencia. Aquel o aquella que aprendió a desenvolverse de maravilla en un mundo de estereotipos, cuyo lado más agobiante es el sexismo, debiera saber respetar a aquel o aquella cuya visión es diferente, que no sólo hay que ser “homosexual” o “heteresexual” en la vida, hay miles de formas más que ofrece este ser y estar en la vida humana. Es cosa de salir a descubrirlo imagino.

Insondables misterios de la mente, los estereotipos ideados, heredados y tal.
10/06/2004 03:04 Hay 13 comentarios.

08/06/2004

¿y mis 15 minutos?

emballage.jpgMe quedé helada por la extrema coincidencia y casi no envío el post, pero resultó ser de la misma temática que Casciari en su blog-blog (él es un maestro que nos da tres patadas con su “genio” bloggero). Pero qué le vamos a hacer, son cosas de las sincronías y coincidencias universales. Los 5 grados, esas vainas y tal.

Tenía pocos años, mi madre me llevaba a la Fundación Miró, el trayecto incluía previo un paseo por el jardín botánico, después algo de arte y una coca-cola en el café de la Fundación. Todo esto en la Barcelona a finales de los setenta. Y no olvidaré ese día: estaba Miró. Sí, el mismísimo Joan Miró dando vueltas por su Fundación. Mi madre como que me empujó para que fuera a mirarlo, y yo como que me dio vergüenza. Pero me acerqué. Lo tuve a mi lado, entre la muchedumbre y muchos críos de mi edad, pero que eran más altos que yo, porque por una razón inexplicable no había crecido mucho. En un arrebato de excentricismo lo toqué por alguna parte. Y, como si de una película rallentizada se tratara, recuerdo el gesto del genio volteándose para mirar hacia abajo y verme. Te admiro Joan, quiero ser como tú ahora, no cuando grande, quiero que a la gente le pase lo mismo que me pasó a mí cuando vi por primera vez tu obra “La esperanza del condenado a muerte”, quiero ser una poeta visual como dice mi madre, te admiro tanto, tanto... Y enmudecí, sentí un calor immenso a la altura de mis mejillas y una cosa rara en mis rodillas y estómago. El maestro me sonrió y prosiguió con su asedio popular. Lo amé ahí, para siempre.

Barcelona es una ciudad algo cosmopolita, lo que hacía posible encuentros del tercer tipo con famosos, pero una debía hacer como que si tal cosa.

Ibamos por las Ramblas de Barcelona con mi hermana, un montón de gente y yo con mi estatura porfiadamente baja. De repente, mi hermana exhaló una especie de grito sordo, pensé que le estaba dando un shock ahí mismo, entonces me agarró bruscamente de mi hombro, en un afán de querer elevarme y me dijo: -¡mira! ¡mira!, ¿ves ese tipo que va con tejanos, el que lleva un pañuelo en el culo?-. Por suerte lo que mi hermana indicaba estaba a mi altura visual, pude ver, y sí, reconocer el pañuelo, y el culo por cierto: Miguel Bosé. Magro encuentro ese. No como el de Anna, que hasta se sacó una foto con él en París. Brr.

Una vez conocí al argentino Dal Masetto. Fue en circunstancias bohemias de mi adolescencia porteña y lo anecdótico del asunto fue su hermosa dedicatoria en un papel que aún conservo. En el que incluyó su número telefónico, je. Escribió como prólogo a su dedicatoria lo siguiente: “a Petra, la de los hermosos hojos”. Sí, mis ojos tienen hache, por eso son más hermosos. Me lo descubrió este escritor.

Pero si de escritores se trata, años atrás, aún vivo, no vaya ser que me confundan con alguna militante esotérica, me topé con José Donoso y le pedí un autógrafo, el entonces vejete, me sonrió, muy a desgano me firmó una postal con mi nombre, el suyo y algo más que puso pero que no tuvo nada magistral. Algo acotó de mi nombre, pero a mi me dio vergüenza y no le dije nada, sólo le toqué un hombro, le di un beso y le agradecí. Muy poco excitante todo eso.

También tengo un encuentro magistral de mi bohemia porteña, era el año ochenta y algo, ibamos al Buenos Aires Rock’n Pop. Estábamos por detrás del Estadio y alguien dijo ver asomarse a Charly García. Corrimos a ver. Y sí, ahí estaba Charly, se asomó de nuevo por la ventana y nos bendijo: nos escupió. Fuimos felices de llevar el estigma estomacal del genio del rock para siempre.

Pero he pasado un par de chascos, con famosos locales. Una vez aquí en Chile, saludé efusivamente a una mujer en un local, pues sabía que la conocía bien pero no alcanzaba a saber bien quien era, le iba a pedir una silla para poner en una mesa, y ya que la conocía la saludé. Cuando me fui a sentar, me preguntaron de dónde la conocía: -¿porque es la Schlomit Baytelmann-, verdad?-. Horror, claro que la conocía, pero por la tele. Peor fue el caso de ir una vez por la avenida Providencia y confundir a un ex profesor con el ex ministro de Transportes Germán Correa, ése que se peina con un alicate, le di un abrazo y besos. Lo interesante de este error, que no caí hasta que ya me había despedido de él, es que fue el hombre más gentil que haya desconocido alguna vez.

Mi fantasía, o sea, quedar atrapada en un ascensor con Miguel Bosé aún no se materializa, así que seguiré expectante con cuánto famoso me topo. En un libro dice la Rosa Montero, que uno alguna vez en la vida se encuentra casualmente con alguien que te dice cómo serás tú a la edad de ese desconocido. Evidentemente, en mi caso, de famosos no se trata.

Casciari en su post menciona al grupo Parchís, pues bien, el rubiales de ojos azules de ese grupo era mi vecino, fui a su casa un par de veces. Al entrar a la sala de estar había una foto del pequeño que ocupaba toda una pared. Algo increíble. Su madre era adorable, él terrible. .
08/06/2004 06:58 Hay 12 comentarios.

04/06/2004

[la chirimoya]

chirimoya.jpgSiempre me es recurrente la imagen de mi amiga Anna cuando vino a Chile por primera vez, suelo repetir la anécdota: la llevé a la feria, a una feria “feria”. Los caseritos le ofrecían que “se la probara”, que “tenían la mejor”, que “no se iba arrepentir”, uno particularmente entusiamó a mi amiga y se la probó. Mi amiga quedó pa’dentro. En su vida había probado la chirimoya.

Aquello me sorprendió tanto. Por un momento entendí la “distancia” entre ella y yo. Yo sabía del sabor de la chirimoya, a mí ya no me sorprendía, de hecho me costó asimilar la textura de esta esculpida fruta. No había emoción ya en comer una.

Sin embargo, después de aquella vez, cada vez que tengo una en mis manos pienso que el sabor de la chirimoya es un sabor que no todo el mundo conoce, que la textura de esta fruta es parte de la distancia de mi paladar y mis creencias con el de algún amigo en Barna, la piel de la chirimoya tiene la suavidad que quizás jamás conoció Miró mientras comía “pipas” (semillas de maravilla).

Aquellos que cuestionan los noticiarios porque dicen que muestran demasiada violencia por el ráting, me pregunto, ¿habrán pensado alguna vez qué fruta comerá la gente que alimenta el ráting?
04/06/2004 06:42 Hay 12 comentarios.

02/06/2004

¿sabes qué me pasa?

misimposible.jpgO de porqué los diseñadores deben aprender artes adivinatorias.

El año pasado coincidimos ex compañeros de universidad, en nuestra ex Escuela, en un seminario. Al mediodía nos fuimos a almorzar papas fritas con una cerveza en algún local de la calle Dieciocho. De ésos que dejan sus aromas en la nariz por el resto del día. Por supuesto, hablamos de trabajo. Del oficio que no ha sido tomado en cuenta por escritores, ni realizadores o directores de cine: eso de andar en el mundo como diseñadores o designers. De comunicación visual, me gusta agregar para evitar que pregunten si hago ropa.

El U fue el que dijo: -se han fijado esa parte cuando el cliente guarda silencio y sale con un ¿sabes qué me pasa...?-. Y quedamos ahí. Plop.

Y claro, es que este oficio es muy cabrón. De la nada sacas una idea (lo de la nada es mentira porque las ideas fluyen a borbotones, lo difícil es atrapar la correcta, la top, la que te dará el salto a la fama y el dinero y los millones y la casa en la playa y el apartamento en Manhattan). Cuando ya tienes la idea, empiezas a proyectarla en miles de códigos, visuales, simbólicos o por default de algún software amigo. En rigor, la idea debiera ser desarrollada en equipo, debiera salir de las “necesidades del cliente”; pero al final dejas que las musas te lleven. Que-no-hay-plata-que-no-hay-tiempo-que-para-que-tanto. Pasa una eternidad de 24 horas (porque casualmente el proyecto está en carpeta hace dos meses pero a ti te dicen el último día y lo necesitan para mañana) batallando con tus neuronas, el buen ánimo del mac, un “pilato, pilato si Murphy aparece no te desato” y mascullando que no deberías permitir tanto abuso.

Como San Expedito ayuda, tienes la presentación a tiempo. Impecable. Sacas de tu baúl de conocimientos todos los argumentos con que irás a defender esa obra de tu genio incomparable. Buscas un buen look: sobrio para empresas formales, algo freak para impresionar cuando el ambiente es más informal o simplemente tratas de usar un perfume agradable, a ver si la persuasión les entra por las narices. Cuando llegas, tu cliente es siempre de lo más variopinto. Y vas a entrar a la reunión, como persignarse se vería raro, rezas para adentro y te mentalizas de que diga lo que diga, tiene la razón. Diga lo que diga, tiene la razón.

Tiene la razón. Diga lo que diga.

Va todo bien, el notebook se portó regio, la presentación fluida, el cliente está relajado, hasta se diría contento, no tartamudeaste ni te dio un ataque de alergia. Soy una cachorrita feliz. Acaba la presentación. Te dices a ti misma que no sabes cómo puede caber tanto talento en ti misma. Y miras al cliente, te vas con algún rodeo, no vaya a ser que se ponga a opinar del diseño. Hablemos de money darling. Y él se echa para atrás de su silla, toma la maqueta en sus manos, la ojea, la revisa, la deja en la mesa y te dice:

-¿sabes que me pasa...?-.

Definitivamente, te dices a ti misma, esto no es lo tuyo. Debías estar haciendo lobby en alguna multinacional o salvando vidas junto a médicos sin fronteras. Cómo decirle ¡NO SÉ LO QUE TE PASA, NI ME IMPORTA! Pero calma. El tiene la razón. Por ende, yo debo saber qué le pasa. Y elevo mis vibraciones, trato de verle el aúrea, adivinar su signo zodiacal, comprender su estrés laboral, quizás algún dolor íntimo. Debo saber qué le pasa.

-¿En qué sentido dices?-, digo para salir del trance intuitivo que no me está dando resultado. Todo mal. No alcanzo a adivinar lo que le pasa, quizás debiera hacer una sesión mediúmnica la próxima vez.

-no, nada, es sólo que me recuerda a Copito International Corporation, lo encuentro demasiado parecido, ¿es posible que hagas otras tentativas? pero unas 2 o 3 para así mostrarle a otros colegas y decidir...-.

Jamás oíste hablar de Copito International Corporation en tu vida, pero cuando alguien vio que tu obra maestra se parecía a algo, se acabó tu obra maestra y empieza a ser una vulgar copia. Es lo peor. Después piensas inmediatamente si la cosa será por el mismo precio, pero te acuerdas que si sales de ahí sin complacerle, hay más de 20.000 diseñadores que lo pueden hacer por la bendita ley de mercado. Te recuerda otras profesiones, pero mejor no piensas en eso.

-Ningún problema...-.

Y regresas al mac con tu vulgar copia en carpeta. Recorriendo en la mente cuántas reuniones han sido en las que has entrado como la top designer que viene a darle al mundo algo de comodidad y belleza, y has salido como una diseñadora de pacotilla que no sabe porqué no hizo caso a la tía abuela que te dijo estudiaras Derecho en la Universidad Católica.
02/06/2004 11:10 Hay 9 comentarios.

31/05/2004

Mis llantos favoritos

sonrisa.jpgSi te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte. R. G. d. L. S.

A los dieciséis años, cuando éramos inmortales, con mi amiga Carolina solíamos irnos a algún café por Buenos Aires a conversarnos una coca-cola light, algo tenía esa bebida que nos ponía felices. El tema era arreglar el mundo, evidentemente. Después de diez minutos en ese afán, solía suceder lo que suele ocurrir en conversación de “mujeres”: ellos. Siempre ellos.

Antes de ellos, estaba el mundo. Después de ellos, el mundo estaba en contra de una.

::: I'm only human / Of flesh and blood I'm made / I am just a man / Human / Born to make mistakes :::

Fue con ella, y a esa edad, que vi una película en que lloré por primera vez en un cine. Por pudor me guardo el título. La segunda vez que una peli me pilló volando bajo fue “Camille Claudel”, sí, raro ¿verdad?, pero ahí estaba viéndola en mi antiguo tv, acostada y limpiándome los mocos con la sábana. En ese tiempo tenía un novio con el que mantuve una relación por muchos años, él lloraba en las películas siempre, atroz. Claro que el llanto monumental, pantagruélico, festín de lágrimas, nos lo dimos el día que decidimos terminar. Nos llegó a dar hipo. El me decía que no le gustaba llorar porque se veía “feo”. En aquella ocasión de corazones partidos, en un momento lo observé y le dije: -realmente te pones feo cuando lloras...-. Supongo que después reímos mucho y nos dijimos adiós. Con el tiempo y la experiencia, el “llanto post-romance” se ha ido llevando con más dignidad. Y he decidido no repetirlo. Es la quinta o sexta vez que lo decido, creo.

::: Don't. Don't you want me? / You know I can't believe it when I hear that you won't see me / Don't. Don't you want me? / You know I don't believe you when you say that you don't need me :::

Después, estaba viendo “Magnolia”, también en vídeo y pasó de nuevo. Justo en esa parte del “wise up” que cantan todos a coro. Y pude constatar que las películas no me hacen llorar, es la música. Gran descubrimiento. Me leí “El efecto Mozart” de inmediato y pude constatar el hecho científico del asunto. Qué alivio. De ahí el nudo en la garganta, casi dolor de barriga, al final de “Bailarina en la oscuridad”. Y claro, ya me había pasado antes, como a los cinco años en un concierto, le dije a mi mamá que algo me dolía, me dio vergüenza.

::: But it's not going to stop / It's not going to stop / It's not going to stop / 'Til you wise up :::

Desde que supe que la música me ofrecía llantos, he sido más cautelosa en las bandas sonoras de las pelis, pero no hay remedio. Al parecer el hecho científico va más acá que más allá, con ciertos rasgos de personalidad y eventos de la vida. Na’qué hacer. Al parecer no lloro mucho, hay una encuesta, del año pasado creo, que dice que las chilenas son muy lloronas (¡1 vez a la semana!). Creo que escapo a la media en este caso. Sin embargo, cuando la pena me alcanza, como le oí decir a una señora amiga -del sur- cuando escuchaba a Leonardo Favio: “...es que me baja un sentimiento...”.

::: Keep feeling fascination / Passion burning / Love so strong / Keep feeling fascination / Looking, learning / Moving on :::

Seguiré investigando sobre mis llantos y los llantos que amo. Y sobre tus llantos también. Son parte de los misterios que no debo resolver.

::: The big wheel keeps on turning / On a simple line day by day / The earth spins on its axis / One man struggle while another relaxes :::

(la banda sonora de este artículo: Human. Human League / Don’t you want me. Human League / Wise up. Aimee Mann / (Keep Feeling) Fascination. Human League / The big wheel. Massive Attack)
31/05/2004 18:25 Hay 8 comentarios.

30/05/2004

Probablemente en su pueblo se le recordará como cachorro de buenas personas

gualdo.jpgLa noticia ya nos llega como todas las demás, cierta desidia nos embarga con ese tipo de eventos. Le comento y me mira con cara de aburrimiento para decirme que le da “lata” (=le aburre) el temita. Pues a mí también, le contesto en un tono de “qué te crees que si acaso soy de otro planeta, que si acaso no entiendo que es una reverenda lata”. Y callo y le cuento del amigo que fue a ver Massive Atack y que le dio mucho frío pero lo gozó, que sólo le falta ver a Radiohead para envejecer tranquilo. Tema que me da el ráting necesario para seguir la conversación: -¿No crees que es importante que se le haya desaforado para hacerle juicio?- insisto. -¿Crees que eso cambiará algo? dime Petra, ¿lo crees?-, me contesta.

Creo en la existencia del átomo y jamás he visto uno: cuestión de fe.

Curioso, pienso. Cuando habían protestas en los años difíciles, me iba de la facultad para evitar el zorrillo que con sus extraños gases me obligaba a andar con el inhalador un mes entero -el asma es muy mala compañía en las revoluciones, es sabido eso- y, además, me hacía correr el rimmel en forma indecorosa. Sin embargo, mi interlocutor era de los que estaban ahí, en la batalla, creyendo que debía luchar por un mundo mejor, acabar con las injusticias y darle al pueblo la dignidad perdida. Y ahora le daba “lata” el tema. Horror: ha perdido su romanticismo, deduzco en forma histérica y apresurada.

Un reposo claro / y allí nuestros besos, / lunares sonoros del eco, / se abrirían muy lejos. // Y tu corazón caliente, / nada más. F.G.L.

En el colegio de mi infancia catalana tenía compañeros que adherían al liberalismo dogmático y otros al anarquismo puro. Yo seguía algo perseguida con mis ideales postmodernos (todo un adelanto intelectual, vamos). Todo ello perdió sentido en el entorno universitario del Chile aún en dictadura, aunque haya vivido apenas un año de ello. Fue impresionante. La ley: no hablar, ni siquiera mencionar algo de política, podías morir en el intento. Dicha ley obligó a desarrollar un discurso ambiguo, es decir: decir sin decir.

Y el legado continúa.

Se dirá que tenemos / en uno de los ojos mucha pena / y también en el otro, mucha pena / y en los dos, cuando miran, mucha pena... / Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra! C.V.
30/05/2004 06:39 Hay 4 comentarios.

28/05/2004

// y tú ¿dónde vas estar? //

TDA.jpg-... ya noté que no tienes ganas de ver “Troya”, Petra, ya me di cuenta que tendré que verla solo, como “Capitán de mar y guerra”... pero hoy es el preestreno de ”El día después de mañana” ¿te parece si la vamos a ver?-.

Evidentemente, cuando una es cinéfila, no todo es cine para el análisis, o ciclos de cine arte, y se aceptan encantada invitaciones para una peli que te promete autos que se te van a venir encima, o más de una catástrofe que es de mentira -cuando las de verdad ya están demasiado vívidas- junto al sensurround que siempre me da esa cosa que obliga a sacar algún bombón de la cartera.

Y la gocé, aunque parezca extraño que se pueda gozar una peli que dice de una hecatombe que pudiera ocurrir de verdad. Hay material variado sobre el tema y suena a que quizás, o que tal vez o que podría ser. La peli tiene cierto humor y crítica muy light. El público que asistió a la salita -llena- del Hoyts del centro gozó con risitas, comentarios y aplausos. En alguna parte de la película creo que aguanté la respiración, cosa que no puedo evitar cada vez que alguien se mete al agua, es como si solidarizara con el protagonista del film. No citaré spoilers del film por si no la has visto aún, pero sí comentaré que entretiene si uno va en plan light. Nada que ver con “Ciudad de Dios” o “El viaje de Chihiro”, si es por nombrar pelis que te dejan como sin saber si verás algo mejor en tu vida.

Al salir del cine, nos tomamos un cafecito y nos sentamos seriamente a resolver qué ibamos a hacer en caso de una hecatombe glacial, -¡pero hombre, si aquí en Chile no pasaba nada!, ¿para qué preocuparse?- dije, -... tienes razón Petra, nosotros solamente podemos morir en un terremoto... -, aagh, detesto la realidad.

Casualmente, había empezado a leer “Las películas de mi vida” de Fuguet días atrás. Tenía ganas de leer esta novela por una curiosidad que tiene su historia.

Resulta que estaba un día pensando que por las características del oficio, no hay novelas o películas cuyos protagonistas sean diseñadores, lo que ha potenciado el desconocimiento o valor social de esta labor, imagino. Justo el día que pensaba ese “tópico”, escuché a Fuguet y Warnken en Concierto Enfoque, donde el Alberto señalaba esto de las profesiones, y explicaba porque había dado el oficio de sismólogo al protagonista de su novela. ¡Es lógico! Un país sísmico, como Chile, debiera estar lleno de sismólogos; sin embargo, está lleno de periodistas, abogados e ingenieros comerciales, ah! y diseñadores.

Apenas llevo sesenta páginas del libro, pero la mezcla del “Día después de mañana” y esta novela de Fuguet tuvo una consecuencia: desperté esta madrugada, semi desesperada, porque estaba escondida en un ascensor mientras escuchaba el sonido de un tifón (jamás he oído uno, pero ya sabes, en los sueños uno sabe). Por eso, hoy he decidido seguir con otra novelita, de la Almudena Grandes. Ella le hace más al relato erótico, así que a lo mejor, en una de ésas, esta noche tengo sueños algo menos angustiantes que anoche.

:: off the record: ya tendremos un momento más favorable de encontrarnos ::
28/05/2004 07:35 Hay 5 comentarios.

25/05/2004

¿¿eRre.eSe.eSe.QUé?? - TRES DE TRES / final

pic3.jpgo “Mi larguísima historia de como se me está echando la yegua”.

Tiempo estimado de lectura: 0.75 minuto para veloces, 1.03 segundos para precoces y 1 hora y 2 minutos para disléxicos.

:: off the record: sabes Roberto, creo que si hubiera sido la princesa Letizia me hubiera puesto un sencillo colaless blanco debajo de ese Pertegaz, a modo de generar una instancia visual de lo público y lo privado y, de paso, entusiasmar a Felipillo que me tinca medio ni ahí con todo ::

Fiel a Macintosh, me hice de uno cuando dejaron de ser la horripilancia que eran y se pusieron de colores. Aún tengo el mismo. E incursioné en otra área: la lingüística, el discurso y estudié a fondo en ello. Y el Mac pasó a ser parte de mi vida, como lo es mi Venerado Sony Wega, los libros -todos- y mi hervidor de agua Somela. Seguí escribiendo cosas que nadie lee (no porque no lo haya expuesto, sencillamente porque ya acepté que las personas detestan leer lo que escribo), esta vez sobre la ética en el diseño y los discursos visuales y otras vainas relacionadas; cositas que, obviamente no son para publicar en un blog. Al menos no gratis, je. Ah, recordé un foto-blog algo bizarro y que no entendí nada, pero que es muy interesante (esto último desde el punto de vista académico digo).

La urgencia por sobrevivir, comer, pagar las cuentas y esas cosillas tan poco glamorosas, en el momento que mis entradas económicas se acabaron por completo (sí, sí, bancarrota total) opté por hacer un intenso upgrade de mis conocimientos tecnológicos. En el servicio free-lance le piden a una de todo, desde una etiqueta de sábana a una web corporativa, lo curioso es que es por el mismo precio, pero ese es otro tema.

Y vino el nuevo descubrimiento: el RSS. (pom, pom, pom... timbales please).

Dicen que los trackbacks también son de lo más top.

:: off the record: lo más lamentable de la bancarrota es que justo se le ocurre venir a Massive Attack y Human League al mismo tiempo, diantres ::

La autora Rebecca Blood inicia su weblog con el siguiente verso del poeta preferido de mi madre, Rilke:

“If your daily life seems poor, do not blame it; blame yourself, tell yourself that you are not poet enough to call forth its riches”.

Creo que ella ilustra fielmente el input emocional que a muchos nos ha llevado a escribir para lo público -y gratis-. A dos meses ya de haber iniciado esta aventura, que para muchos es de años, he comprendido y reforzado la idea preconcebida de “bondad” de esta tecnología. Si bien es cierto que Blogia no ofrece la versatilidad de Blogger, no permite RSS, al menos yo no sé como, (y el soporte técnico de Blogia se cansó por falta de recur$o$) seguiremos aquí hasta que la muerte nos separe -la virtual digo-.

Todo lo anterior es para contextualizar un sentimiento que me asusta: se me está echando la yegua, lo noto. Observo como sigue la velocidad vertiginosa del avance digital mientras yo “reviso” los blogs amigos a través de mis “favoritos” del Internet Explorer... ¡existiendo RSS!, y por si fuera poco alentador mis malos ciberhábitos, mi adorado iMac sólo tiene el mac/os 9.2, ni siquiera sabe del mac/os X.

:: end: me comentó un amigo que Fernando Flores se puso a dieta ::
25/05/2004 08:56 Hay 8 comentarios.

¿¿eRre.eSe.eSe.QUé?? - DOS DE TRES / medio

pic2.jpgo “Mi larguísima historia de como se me está echando la yegua”.

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto para veloces, 1 segundo para precoces y 1 hora para disléxicos.

:: off the record: qué agradable, el café está humeante, huele bien. Amerita un cigarrillo ::

Ya en Chile, todo lo anterior ocurría en España y Argentina (cosas de un pasado nómade), me puse a estudiar Diseño y a trabajar casi al mismo tiempo. Ahí redescubrí de nuevo la magia tecnológica: el adorable Macintosh. Dio la casualidad que me tocó formar parte de esa generación que salió de la universidad con conocimiento acabado del Dr. Halo, el Paint Brush y, por mi trabajo, el PageMaker de Aldus. Volví a enloquecer. Hice investigaciones, escribí ensayos que jamás leyó nadie, experimenté hasta al hartazgo con las posibilidades que le “abría” la tecnología a los nuevos designers. Escribí sobre postmodernidad, que Lyotard, que Habermas, que McLuchan, Wittgenstein y la cacha de la espada. Mis profesores no confiaban. Waldo me decía que eso le sonaba a cuento de ciencia ficción: algún día una gran computadora dominará el mundo, me dijo una vez.

:: off the record: bajé un kilo gracias a la bronquitis, aún me sobran tres, pero me daré el permiso de comerme la barrita de chocolate -con almendras- que tengo escondido en el tercer cajón de mi escritorio ::

Mis habilidades poco comunes en el mundo de las “nuevas tecnologías” me abrieron puertas inmediatas en el mundo laboral mejor remunerado. Mi mano izquierda se endureció y olvidó la ilustración, talento que imaginaba me iba a dar un merecido espacio en alguna galería de arte (mi sueño era la Fundación Miró, en BCN). Y vino la locura del principio: cuando ya dominabas la versión 4.2.0, venía la 4.2.3, después la 4.5.2 y ya no sabías cuando iban en la 5.7.1. A pesar de eso, di clases en la universidad (por aquel entonces oficiaba de superwoman) sobre aprendizaje de softwares aplicados a los talleres de diseño. Por entonces, les decía a mis alumnos, debo acotar que algunos eran muy crueles: en verano se ponían unas poleritas muy provocadoras que dejaban lucir sus juveniles tatuajes, siendo que una es muy sensible, bueno, ejem, les decía que la tecnología era un ambiente, que ellos eran los pensantes, que Levy, que Virilio, que Piscitelli (ojo, link pesado, más de 3 mb), que Carson o Jobs. Ellos sólo me respondían que los equipos estaban antiguos y no funcionaban bien, que no se podía hacer nada y que porqué en Macintosh si estaba Windows. Es una duda algo trascendental que no puedo responder aún, me da lata pensar eso, prefiero pensar cosas más simples como de dónde venimos, a dónde vamos y tal.
25/05/2004 08:55 No hay comentarios. Comentar.

¿¿eRre.eSe.eSe.QUé?? - UNO DE TRES / principio

pic1z.jpgo “Mi larguísima historia de como se me está echando la yegua”.

Advertencia: hipertexto de extrema autorreferencia, largo y espeso. Antiweb, inusable y tal.

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos para veloces, 1 segundo para precoces y 1 hora para disléxicos.

:: off the record: oigo al abogado chileno Hernán Montealegre desde mi adorado Sony Wega, comentando que existen dos clases de tontos: los generales y los específicos ::

En un principio, la idea de ser astronauta influyó. Los Supersónicos también. Sin embargo, creo que todo comenzó con un premio que me gané en el colegio por haber hecho el pesebre más original. Era un pesebre “galáctico”, tenía una bella cúpula de cristal hecha con la semicircunferencia de vidrio de un antiguo reloj ruso que tenía, en cuyo interior se veía la Sagrada Familia en paper maché. El premio: uno de esos antiguos juegos para la tv (horror: no me acuerdo como se llamaba), incluía tenis, squash y tiro al blanco; y, lo mejor, incluía la escopeta para ello. Corría el año ‘80 del siglo XX, creo. De ahí vino más tarde el Atari, que nunca tuve, pero siempre tuve acceso a alguno. Enloquecí y estudie Basic, Cobol y hasta Lotus, además de teatro e inglés, dicho sea de paso. Así que decidí, al salir del colegio -a los 16 años- que iba a ingresar a Ingenieria en Informática.

Evidentemente eso no ocurrió.

:: off the record: debo volver a encender la estufa, tengo las manos heladas ::

El culpable de todo: mi antiguo amigo Pablo, que no he visto en más de 3 lustros. El día que decidíamos nuestros futuros, prefirió olvidarse del Diseño -su opción entonces- y se fue al espectáculo, no tuvo mejor idea que marcharse con su convicción y dejarme en la mano el currículum de esa carrerita (@•#?¬brr#). Yo creía que el diseño era una cosa de niñitas ñoñas a las que le gustaba la ropa.

Moraleja: jamás, jamás escupas al cielo.
25/05/2004 08:49 Hay 2 comentarios.

24/05/2004

:: Bill dice que los weblogs "la llevan" ::

gatefatr.jpgLeo con curiosidad la columna de Ismael Nafría, de la Vanguardia de Barcelona donde señala que Bill -el Gates- da su "venia" al fenómeno weblog.

Dice el autor que Bill dijo el pasado jueves, entre otras cositas, que los weblogs pueden significar una evolución interesante en los business. Ya más de 700 empleados de Microsoft tienen su weblog, no es poca cosa (supongo).

La verdad, no sé si servidora peca de inconciencia o simplemente reproduce a través de la tecnología su inhabilidad para los negocios. Nunca había pensado verle el lado comercial a este hábito de escribir. Mecachis, con lo necesitada que anda una de una caricia monetaria.

Pepe Grillo me comenta, desde mi hombro derecho, que sea honesta conmigo misma y acepte comprender que lo que de este teclado sale vale bien poco -añade en voz baja que haga uso de la resiliencia, la inteligencia emocional y de esos mantras aprendidos a través de internet- , dice que la información que otorgan las palabras de esta humilde servidora no "sirven" para nada (Ommmmm sai rammmm). Le acabo de responder que el Código da Vinci tampoco "sirve" de mucho -mejor desvelarse leyendo a la madame Blavatsky si es por misterios interesantes, vamos-, entretenerse un rato quizás. Bien que se "vende" el libraco ése ¿eh? ¿qué me dices de eso? Pepe Grillo al parecer no me ha escuchado, pues su celular ha sonado y está respondiendo una llamada de un político amigo, cercano a ambos, observo por el tono de voz de Pepe que se trata de algún problema de conciencia de nuevo, ya que pone los ojos en blanco y me mira moviendo su labios en forma de bla, bla, bla.

Ya que Pepe Grillo no me permite la paz y tranquilidad de lamentarme de mi tontera intelectual, pienso con ansiedad: ¿qué opinará Steve - el Jobs- de todo esto? Vaya, que siempre me han gustado segundas opiniones y tal.
24/05/2004 16:15 Hay 1 comentario.

23/05/2004

:: El medio es el masaje ::

postreReal.jpgEstoy aturdida con este show de la Boda Real, en español en original.

Disiento de anacronismos, me asiento en igualdades y creo en un mundo lo menos discriminatorio posible, son férrreas convicciones que me han convertido en un ser de a pie y bastante desaliñada de glamour. Pero sucumbí. Caí, así, sin miramientos. No pude resistirme, me enrosqué junto a mi madre (sólo con ella puedo darme este placer culpable) y cuan ballet de víboras comenzamos a descuerar, pelar, cotillear cuánta imagen se nos atravesó vía TVE.

Que mira la Duquesa de Alba, que nadie puede con ese vestido, el de la Botella atroz pero la Sonsoles se ve regia, que mira que bella la reina de Jordania, pues qué majo el vestido de Pertegaz, yo iría con un Chanel dice mi madre, pues yo no sé, le digo; me gusta el desparpajo de la Agatha Ruiz de la Prada, pero creo que me abría mandado a diseñar algo sobrio y elegante. Agrego que tal vez hubiera deseado llevar a mi príncipe consorte atado a un collar de oro y brillantes. Mi imaginación se desborda y los zapatos de la realeza se estropean bajo la lluvia.

¿No están muy serios? comenta alguien, y es que no es para menos, pienso en voz alta: nadie puede estar con ganas de frivolidades mientras el obispo alarga lo indecible el show con pasajes de las bodas de Cannah, Jesús y el sacramento que, después de todo, da pie al evento más toptoptoptop del año.

Veo a Samaranchs llegando con Pujol, recuerdo el libro aquel de "Los señores de los anillos", no el de Tolkien, sino el de aquellos periodistas que “desvelaban” las oscuras andanzas de los señores del Comité Olímpico. Veo a la infanta Elena de maja vestida con su Jaime de Marichalar y pienso si será cierto que se quieren separar.

Pienso que el amor disfrazado de seda y brillantes tiene su cosa, no sé, es simpático. El cuento me gusta, me lo creo y no me interesa el final. Vuelvo a ese tiempo en que recortaba figuritas de papel a las que le colocaba vestidos, en fin, cuando un show es bueno se disfruta.

Foto superior: Ojo, que no era parte del menú. Pero sí fue de lo mejor en la “decoración” del evento. Bendito seas.

¡¡Salud por los novios!! hic.
23/05/2004 03:59 Hay 4 comentarios.

22/05/2004

Una simple confusión

mafalda-flor.jpgLa cosa fue difícil. Al principio no entendí bien, pero después fui conformando el sentido de toda la situación.

Al parecer Hades anda algo estresado. Se ve que Perséfone se ha puesto muy esquiva en sus labores conyugales y anda algo envidiosa por la boda de Doña Letizia y el príncipe Azul de Borbón. La cosa es que Hades confundió a su señora con servidora.

Así fue amigos míos, fui confundida por Perséfone y he debido vivir intensos días en el inframundo. Pasearse entre fantasmas y muertos no ha sido cosa fácil no. Por suerte he podido escapar al descuido de Hades que se ha abonado al nuevo canal Play Boy y se enajena con el control remoto. Un alivio.

He regresado a casa, a mi Venerado Sony Wega, a mi adorado iMac índigo. Me traje del mundo de Hades una carraspera y unas ojeras muy góticas que espero cedan al paso de los días.

¡Gracias a todos por su cariño!
22/05/2004 03:57 Hay 10 comentarios.

13/05/2004

¡¡¡¡¡¡@#%¬‘?¯ Brrrrrrrrgghhhrr!!!!!

post-it.jpg(me hacen falta vitaminas...)
13/05/2004 02:05 Hay 6 comentarios.

07/05/2004

¿Futuro sin cables?

supersonicos.jpgUna vez, conversando las bondades de la tecnología con un amigo, sacamos la conclusión de lo primitivos que nos ibamos a ver en el futuro con todo el cablerío que tenemos para conectarnos en la red. Yo pensé que, además, me seguía pareciendo primitivo, poco ergonómico, esto de una pantalla, teclado y mouse; pero creo que eso es ya falla de mi psiquis.

Lo bueno es que hay una noticia esperanzadora: ya se consiguió -gracias a la física cuántica (qué bonito suena eso)- teletransportar información.

Al parecer lo de los cables es idea mía nada más, porque se habla más de seguridad y tal. La intención, para no desanimarse, es tratar de no oír a Virilio y esas visiones catástroficas que tiene sobre las tecnologías.

De todos modos, ésa es una buena noticia. Me encantan las buenas noticias.
07/05/2004 23:47 Hay 4 comentarios.

Peces y filosofía

pecera.jpgTendría siete u ocho años, cuando un vecino del edificio en donde vivía me regaló dos pececitos. Eran de color naranja. Y comían unas escamas de colores hediondas, Tetramin (recordé el pasaje de los bagres de la Amelie Nothomb en su Metafísica de los tubos, pero esto no tiene nada que ver).

Me lucía con ellos ante mis amiguitas y amiguitos, los tenía en una de esas peceras redondas, con arena y una planta plástica; siempre quise ponerles uno de esos buzos que tiran aire, pero habría que haber evacuado a los peces, aquello habría sido superpoblación. El ambiente acuático de mis mascotas era bien minimal por cierto, eso que mi madre aún no se fanatizaba por el feng shui entonces. Los había colocado en la biblioteca de la casa, eran dos enormes libreros blancos repletos de libros. Al principio estaban a una altura baja, en la "sección" de los libros y revistas de mi hermana y míos, pero debido a la mirada de Benito y sus posteriores intentos por bucear en la pecera, mi madre los colocó a más altura, "sección" libros de filosofía. Más arriba aún, donde yo no llegaba, estaban los libros “para adultos”. Mi máxima aspiración era tener el tiempo suficiente para poder leerlos; pero el colegio, la tv, las amigas, Benito y mis peces naranja me llevaban demasiado tiempo.

Uno de ellos, el más pequeñito falleció a los meses después. Nunca supe porqué, sencillamente ya no estaba un día que volví del colegio. Benito fue el principal sospechoso: una porque sabía estaba celoso de los peces, otra porque era un gato caprichoso y maquiavélico. El asunto es que mi pececito solitario empezó, al cabo de un par de años, a tener comportamientos extraños: Intentos de suicidio. Daba un salto descomunal que lo hacía caer al suelo. Era el colmo, recuerdo, esa época. Mi gato tenía el mal hábito de chupetear la colcha de las camas, trastorno psicológico retroactivo -dijo el veterinario- de un destete temprano. Y, después, el pececito con depresión. Un desastre animal aquello.

Un día, contemplando la belleza de mi pececito con depresión, a esas alturas gordo y con unas manchas negras en su cuerpo, le pregunté a mi madre porqué en los libros que ahí habían no figuraba ninguno escrito por una mujer. Me rectificó diciendo que había uno, y prosiguió con un “si tuviera la bondad” de alimentar al pez deprimido y cambiarle el agua, que ostentaba un color verde y lucía los hilitos que mi pececito excretaba producto del Tetramin. Algo me olía mal, además del agua de la pecera. Pero “mi bondad” era superior.

La medida del tiempo infantil es tan amplia como la imaginación lo permite y la veleidad propia de la edad -que aún pareciera acompañarme en la adultez creo- hizo que olvidara el incidente y la pregunta sobre la “filosofía femenina”. Al menos un período.

Transcurrido un buen tiempo, mi pececito tuvo éxito en uno de sus intentos de suicidio. Lo encontré en el suelo boqueando y no pude salvarlo, Benito ni siquiera osó en acercarse, por ese entonces obsesionado con el canario de mi vecino, el Sr. Calvo. Mi madre me consoló arguyendo de que estaba demasiado viejo y que ese tipo de peces no duraba tanto, que era “su hora”. Mi padre decía que la filosofía le había alargado la vida, a lo que mi madre agregaba -será por eso que se quiere matar el pobre, tanta filosofía lo tiene loco-. La verdad, lamenté la muerte del pez un tiempo, sí, tal vez una hora, o quizás un día entero.

La filosofía tenía directa relación con la vida y muerte de mi pececito depresivo. Era digno de tomar en cuenta y respetar.

Hoy en día no tengo peces. Mi perro -Horacio- también murió, el año pasado de una vejez extrema, pero éste no sabía nada de filosofía. Era un perro psicópata que acabó con mi último intento por tener un gato, animales que adoro a fuerza de antihistáminicos.

Pero sí tengo un par de libros escritos por mujeres, no mucho más la verdad. Es curioso, o quizás las mujeres no estamos para filosofías. Inevitable no hablar de feminismo en el caso de algunas filósofas, no es el caso de “nuestra” Carla Cordua, pero las admiro a ellas, y eso que no saben que tienen el poder de deprimir a un pez.
07/05/2004 07:02 Hay 5 comentarios.

06/05/2004

::: Picasso, sacúdete en tu cripta :::

chicoconpipa.jpgSuena a verdad de Perogrullo, pero no me cabe duda que $ 57.939.000.000 chilenos -algo como U$ 93 millones- sirven para mucho más que para darle "valor" al talento del pintor. Puede ser que dicha suma debe esconder secretos inconfesables de su procedencia.

Me imagino una novela con muchos mafiosos que no parecen mafiosos, con muchos malos que luchan con los buenos, muchos buenos que después son malos y malos que después de todo eran buenos.

Me gusta el arte y entiendo el valor de la contemplación, de como eleva el espíritu la mano trascendente de un artista que sabe remecer con su mirada. Pero soy esquiva a no reaccionar con espanto a la idiotez: el mundo tiene hambre y la noticia viene de la inversión millonaria en Sotheby's.

Es un escándalo.
06/05/2004 15:55 Hay 3 comentarios.

04/05/2004

misterio # 1.392

GBarrios.jpgCreo que hay una niña asustada. Esa niña tiembla, lo puedo sentir. Le aprieta el estómago, le casi duele, está muerta de miedo y no puedo saber qué le pasa. Trato de cerrar los ojos para sacarla de ahí.
La niña dice que le teme al cuco. Que le ha visto la cara y es muy feo. Le digo que el cuco no existe y me repite que lo digo porque no lo he visto. Dudo. La niña sigue temblando.
Me trato de acercar para que la niña sienta menos miedo y no puedo.

La niña llora y me caen lágrimas por las mejillas.
04/05/2004 10:25 Tema: misterios. Hay 4 comentarios.

03/05/2004

Sobre cebollas, caídas y un pie desnudo

cebolla.jpgLa decisión fue difícil, ir al supermercado o a la feria. Alain Botton debió ver mi rostro ante tal situación. Pero decidí arroparme de la mezcla de mujeres arrastrando carritos y la picardía de los vendedores informales, los caseritos para los más experimentados, en esa aventura de comprar en la feria dominical.

Fue ahí que le vi. EL vendedor de cebollas, vi la muleta y su dificultad para caminar. No pude evitar preguntarle: -¿qué le pasó casero en la pierna?. Mientras su mujer, cigarrillo en mano, envolvía las cebollas, el feriante empezó a contarme.

Había sido carpintero, llegó a ser de primera aclaró. Una vez en una obra, estando en el octavo piso sobre un andamio, éste perdió estabilidad y lo arrojó al suelo junto a cuatro compañeros. El no sabe cómo se salvó, cayó encima de dos que no vivieron para contarla, -uno en ese momento no se da cuenta de nada- dijo; así que con la jubilación decidimos con mi esposa dedicarnos a vender cebollas y ajos, algo que no fuera muy complicado explicaba. Le respondí con la torpeza que le viene a una cuando queda impresionada. Al ver mi emoción, agregó que todos teníamos un sufrimiento en la vida. Quise recuperar mi serenidad habitual (aquello cool que nos caracteriza a los que creemos que lo somos) y le tiré un -Ni que lo diga, pero a final de cuentas estamos vivos que es lo que cuenta ¿verdad?-, entonces ahí el hombre sonrió mirando a su esposa, una mujer cuya belleza se perdía en sus intensas cejas. Ella, extraviada de ese momento, producto de ese alemán que hace de las suyas -Alzheimer-, le pasó las cebollas a su marido y se llevó el cigarrillo a la boca para mirarse las uñas mal pintadas.

Regresé a casa pensando que tal vez me caí de un octavo piso años atrás, que tal vez no morí por los que cayeron primero que yo y me salvaron. Pero no, sólo me caí una vez a los 15 años, donde me rompí un tobillo, aquella vez el profesor de Física, el hombre más bello del colegio, me tomó en brazos, me llevó a la enfermería y me sacó el calcetín y el zapato. Esa caída también fue importante para mí: comprendí que -aún en el dolor- desnudar mi pie frente a un hombre bello me provocaba placeres inimaginables.
03/05/2004 19:40 Hay 5 comentarios.

02/05/2004

Soy Mano Resonante Azul

ManoAzul.jpgY me gusta.
Me gusta el modo en que la sabiduría maya desvela una nueva dimensión de mí por el día en que nací.
Saqué mi sello personal para saber qué decían los mayas. Y resulta que soy Mano Resonante Azul. Suena fantástico, dice que traigo el poder de la realización y curación. Qué bello, quiero ver ese poder.
Levantaré mis manos en alto y gritaré mi mantra:
UUC EB
UUC CAUAN
UUC CABAN
UUC IX
UUC MANIX

No desestimaré la enorme inteligencia de egipicios, griegos y romanos; pero, que los mayas eran excepcionales, lo eran.
02/05/2004 06:13 Hay 6 comentarios.

01/05/2004

[#“akgghhh@´´•‰ ‰2!=#??]

Pic1S.jpg****qwertyuiop`+****

Misterio # 4.651: mi teclado, se echó a perder por razones que aún investigo y se arregló por otras razones que no me explico.

Dicen que mi teclado está sindicalizado y que fue una especie de protesta por hacerlo trabajar en este día.
No estoy para sindicalismos electrónicos yo, qué va.
A trabajar.
01/05/2004 02:11 Hay 4 comentarios.

30/04/2004

Santiago baila conga

munch.jpgHoy descubrí una nueva marca récord: en 35 segundos puedo saltar de la cama, ponerme pantalón y chaqueta de jogging, zapatos sin calcetines, ir a la puerta, abrirla y quedarme tiritando debajo del marco esperando que la tierra se abra. Sumemos a todo eso el hecho de estar casi durmiendo.
Siento pánico a los temblores.

La noticia dice así:
Un sismo de leve intensidad sacudió la madrugada de hoy la capital, percibiéndose más fuerte en edificios de altura.
Gracias a Dios que no estaba en el 12avo piso como la última vez, que casi me tiro por la ventana.
El movimiento telúrico tuvo una intensidad de IV grados en la escala de Mercalli y hasta el momento no se han reportado daños estructurales.
Sólo daño de autoestima: La mía.
El temblor se sintió a las 06.05 horas de la mañana de hoy y tuvo una duración de 35 segundos.
Una eternidad.
El movimiento telúrico también se sintió en las regiones IV, V, VI y VII con una intensidad de II a IV grados.
Eso, que panda el cúnico.
El epicentro estuvo ubicado a 10 km al suroeste de Santiago, en el Cajón del Maipo, a 94 kilómetros de profundidad.
Quiero hacer un reclamo ¿quién está encargado de decirle a las placas tectónicas que se dejen de llamar la atención y molestar a altas horas de la madrugada?

Me tomaré otro tilo.
30/04/2004 18:22 Hay 5 comentarios.

La política también vende

etiq.jpgSoy una convencida del poder de la palabra. Más allá, o más acá de Wittgenstein, Saussure o el mismísmo Flores. Lo entiendo desde lo simple a lo complejo, vaya que sí, y me llevará años comprender ese poder en otras cositas de la life.

Sea como sea (equivale a by the way, para los políglotas) ese pequeñito poder, asociado a la visualidad (el big bang comunicacional) le ha duplicado las ventas al señor Tom Bihn:

"Seattle, Washington, EU.- (...) Las ventas de Bihn se han duplicado desde que en las etiquetas de instrucciones de lavado de sus maletines para computador y mochilas aparecieron insultos en francés.
Las etiquetas dicen: "Nous sommes desoles que notre president soit un idiot. Nous n"avons pas vote pour lui".
Traducido al español: "Sentimos mucho que nuestro presidente sea un idiota. Nosotros no votamos por él".
Bihn es muy cauteloso al decir que la etiqueta no especifica a que presidente se refiere, pero su compañía ha atraído el interés de la prensa nacional desde que un cliente de Seattle se diera cuenta del insulto y pusiera una foto de la etiqueta en su página de internet.
"Apoyo la idea que es una broma acerca de mi, el presidente de la compañía", dijo el jueves Bihn, pero "claramente cuando utilizas la palabra "idiota" y "presidente" en la misma frase, la gente saca sus propias conclusiones".
Bihn también sacó al mercado camisetas y estampó en grande la etiqueta en la parte delantera”.

Me gusta, me da una cosita rara a la altura de las rodillas, estas artimañas publicitarias, que suelen ser casi siempre más producto de la casualidad que de alguna intención prevista. Es gracioso. Y rentable.
30/04/2004 02:09 Hay 5 comentarios.

27/04/2004

misterio # 2.112

valpo.jpgSentir la libertad. Sentirla. Vivirla. Sentir estar unido al cosmos, a la vida, al mundo, nace en uno y te da un bofetón por breves instantes en la vida. Como el amor, tal vez. Pareciera estás tan vivo entonces que todo cobra sentido.

Pienso que, curiosamente, libertad y soledad son compañeras inseparables, experiencias divinas quizás. No hablo de desolación, sino de la soledad que no te desconecta: aquella que te hace ver con distancia a tu propio ego haciendo cosas por ti. Esa soledad que nutre, que llena, la que en realidad te hace sentir todo menos que estás solo.

Tal vez eso nos una, no sólo a ti y a mí, sino a todos, somos eso tal vez, seres divinos libres. Pero elegimos y lo hacemos desde las vibraciones, desde las sincronías, las sintonías o los modelos mentales. Nuestra naturaleza es común, pero somos singulares siempre. Y decidimos. Siempre.

Yo sólo sé que deseo sembrar amor en mi pecho y que cuando es libre puede hacerlo. Y mi corazón es libre gracias a esos instantes, a estos instantes, a tus palabras, a tu voz, a tu piel, a tus besos, a tus caricias, a tu cuerpo, a tus ojos, a tus miedos, tus certezas, tus pensamientos, tu inteligencia y toda esa singularidad que admiro y cabe en ti.

Mi naturaleza ha persistido en su constante transformación. Hay un tiempo para todo. Este es un tiempo de mirarte a los ojos y decirte que creo debo respetar tus indecisiones, tu deseo, tu historia y que, aún respetando eso, no puedo dejar de decir que lo que he sentido, siento, es real. Y es así, lo sabes bien. Gracias a ti.
27/04/2004 10:25 Tema: misterios. Hay 3 comentarios.

Un poco de Vexilología postmoderna

flyer.jpgSi no fuera porque corren tiempos de globalización y estamos en la Era de la Información, la misma que hace que estas palabras lleguen a tus ojos -bendita tecnología-, bueh, la cosa es que si no fuera por eso, poco me importaría (y, la verdad, no me desvela el tema) lo de la bandera de Irak. Y es que Irak nos entra hasta por la sopa. Mueren a diario miles de personas por razones de injusticia que ni siquiera sabemos, más mueren cerca nuestro por culpa de la inconciencia del tráfico de nuestras calles; sin embargo, Mi Venerado Sony Wega ya me ha dicho que en Irak están los muertos que importan.

Y hoy me ha dicho que el Nuevo Irak tiene nueva bandera. ¿Donde habrá quedado aquella definición del símbolo que decía que “es la representación sensorialmente perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con ésta por una convención socialmente aceptada”?

Y es que nadie le dice que no a quien te mete las manos en los bolsillos para darte monedas o, si te da por ponerte quisquilloso, te muestra un tanque blindado como para combatir en Tierra Media muerto de la risa.

Así es, estos muchachos han decidido olvidar al maquiavélico, con aspecto de pulguiento (lo digo por aquel vídeo que me mostro mi Lord Sony Wega), Sadam. Y han empezado por cambiar sus códigos visuales.

La bandera dice lo que sigue: blanca con dos franjas azules horizontales en la parte inferior que representan a los ríos Tigris y Eufrates, separadas por una franja amarilla que simboliza la minoría curda del país. Una media luna azul se asoma sobre las franjas, como símbolo del islam. ¿Qué tal?

Se ve que la cosa no les gusta a algunos, no me imagino que si eso sucediera en este país, uh, es imposible. Además que es una bella bandera la de aquí, je.

En fin, la cosa da para pensar, así me lo sigue diciendo mi Venerado; y le digo que me da fiaca pensar en eso, que está lejos y tal. Me responde furioso que no sea inconsciente y que me preocupe del mundo, que así se me hace más fácil lo cotidiano, de paso me dijo que no olvide pagar la cuenta del teléfono, y la del gas y la luz y que me diera una vuelta por el mall a ver las ofertas de Almacenes Paris y además me sugirió cambiara de banco y otras cosas más, es que... me dice tántas cosas.
27/04/2004 10:14 Hay 3 comentarios.


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